Cuando llega una ola de dolor — cómo sobrellevarla
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Cuando una ola de duelo llega sin aviso, no tienes que detenerla ni entenderla de inmediato. Empieza nombrando el momento: «Esto es una ola de duelo. Ahora es muy difícil». Apoya ambos pies en el suelo o la espalda en una silla y nota qué sostiene tu cuerpo.
Respira a un ritmo cómodo: una inhalación tranquila y una exhalación algo más larga. Repite seis veces, sin intentar respirar muy hondo. Después busca tres objetos y describe en silencio su color, forma y posición. Esto no elimina la tristeza; da a tu atención un lugar donde apoyarse.
Elige una acción para los próximos diez minutos: beber agua, sentarte junto a una ventana, envolverte en una manta o escribir a alguien: «Estoy pasando un momento difícil. ¿Puedes quedarte conmigo un rato?». No planees el día entero cuando la ola está en su punto más alto.
Cuando baje, anota dónde estabas y qué ayudó aunque fuera un poco. La nota puede ser tu guía personal para la siguiente ola. Si sientes que podrías no estar a salvo, contacta de inmediato con emergencias o una línea de crisis local.
