Cómo sobrevivir a un rechazo y volver a trabajar
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Después de un rechazo, date un periodo acordado sin tomar grandes decisiones, por ejemplo hasta la mañana siguiente. Nombra la emoción: «Siento decepción y vergüenza», y después reduce la activación física con diez espiraciones lentas, un paseo o una ducha. No respondas en el momento emocional más intenso ni borres el trabajo.
Cuando baje la intensidad, divide una hoja en «hechos» e «historia». El hecho es que una galería, un equipo de casting o una editorial concretos han dicho que no. La historia puede ser «nadie querrá esto jamás» o «no soy artista». Añade al menos dos explicaciones posibles sin forzar el optimismo: poca afinidad, plazas limitadas u otra orientación del programa.
Vuelve con quince minutos de trabajo que no consistan en arreglar la obra rechazada. Ordena materiales, haz un boceto, practica una escala o anota tres imágenes. Pon un temporizador y termina cuando suene, aunque aparezca energía. Puedes repetir el paso mañana. El objetivo es recuperar el contacto con el proceso, no demostrar tu valor de inmediato.
